Guía: cómo armar tu rutina coreana

Si la rutina coreana te suena a mil pasos imposibles, respira: no los necesitas todos. La idea es sencilla: aplicar del producto más ligero al más denso, por capas. Empieza por lo básico y vas sumando según lo que tu piel te pida.

1. Limpieza

Lo primero, dejar la cara limpia de verdad. De noche, la doble limpieza (primero un aceite o bálsamo, luego un limpiador en gel o espuma) retira maquillaje, protector solar y toda la mugre del día sin dejarte la piel tirante.

2. Tónico

Reequilibra la piel y la prepara para que aproveche mejor lo que viene después. Es tu primera capa de hidratación.

3. Sérum o esencia

Aquí está la magia: los activos concentrados que trabajan según lo que necesites. Vitamina C para luminosidad, centella para calmar, PDRN o péptidos para firmeza.

4. Contorno de ojos

La piel alrededor del ojo es la más fina y la primera en marcar. Un gesto pequeño que agradeces con los años.

5. Hidratante

Sella todo lo anterior y refuerza la barrera de la piel con una crema o emulsión. Elígela según tu tipo de piel.

6. Protector solar (solo de día)

El paso que de verdad marca la diferencia. Te protege de manchas y del envejecimiento antes de tiempo. Úsalo cada mañana, todo el año, también los días nublados.

Un consejo de amiga: prueba un producto nuevo a la vez y dale unos días. Así, si algo no le cae bien a tu piel, sabes exactamente qué fue.